10 oct. 2016

Sigue tus sueños.

Sí, estamos de vuelta con  uno de estos mensajes ñoños que os dejo cuando mi ánimo ha caído hasta lo más profundo de los abismos y ha decidido quedarse a dar una vueltecita con la lava y los demonios. Tiene gustos algo raros.

Antes de daros el mensaje voy a contaros una historia, ¿vale? Voy a hablaros de un chico de unos siete años que amaba cantar con todo su corazón, pero una vez le dijeron que dejase de hacerlo, que lo hacía fatal y que jamás haría nada bien. Hasta aquí es una historia normal en la mayoría de artistas, ¿No? Esta tiene un cambio: no acaba bien.

Ese chico dejó de cantar porque sabía que era cierto, no se apuntó jamás a conservatorio aunque siempre quiso y empezó a hacer lo que se suponía que tenía que hacer con intención de hacer feliz a otras personas, pero nunca a él mismo.

¿Sabéis dónde está ahora mismo ese chico? Está escribiendo frente a un ordenador, incapaz de cantar, actuar o hacer arte. Se ha dado cuenta que quizá ha tirado por la borda su sueño, que quizá toda su vida se está estructurando en una mentira ¿Y sabéis qué más? Se arrepiente. Se arrepiente tantísimo por haberse engañado, por no haber luchado por lo que le gustaba por mucho que desde pequeño le hubiesen dicho que no merecía la pena. ¿Sabéis dónde está ese chico? Sintiéndose triste y desloado.

Por eso, ese niño os pide un favor: luchad por vuestros sueños. Luchad por lo que sea que améis, luchad por estar cómodos con vosotros mismos, luchad por quereros y luchad por ser capaces de disfrutar cada día de vuestra vida... Luchad por quereros.

Sé que es difícil, sé qué es rendirse, mirar lo que haces y sentirte una mierda asquerosa e inútil. Oh, claro que lo sé. Lo conozco con todo mi corazón, os lo puedo prometer.

Os pido, suplico, que no hagáis como ese chico que se rindió. No merece la pena hacer caso a una persona que puede arruinarte porque si hay algo que puedo aseguraros, es que no se siente nada bien.

Sientes una presión incómoda en el pecho que te dice que podrías llegar a haber hecho algo, que no te estarías conformando con otra cosa. Que incluso serías feliz y estarías seguro de lo que estás haciendo a cada instante. Sería increíble.

Pero no quiero ser totalmente triste y quiero haceros ver que merece muchísimo más la pena haber luchado por algo que haberse rendido, aunque simplemente sea un tópico barato que escucharemos doscientas mil veces.


Así, por favor, por todos los astros, los seres divinos, la felicidad… por todo lo habido y por haber: luchad por lo que deseéis ser, luchad por ser felices porque merecerá la pena. Os lo aseguro.

Os quiere,





5 oct. 2016

Nos atrevemos con la newsletter.

¡Saludos!

¿Os he dicho ya que estoy hasta arriba de trabajo? Bueno, si no lo he hecho, os lo digo ahora. Puedo afirmar y afirmo (Perdón debía hacerlo) que me tiró unas tres o cuatro horas de estudio diarias, más luego descansos, y hay cosillas que no puedo llevar al día, así que si veis que no estoy demasiado activo por aquí, es justamente por esto.

Y bueno, ¿qué es mejor que descansar un poco de cosas? ¡Pues meternos más cosas! Sí, como habéis podido leer por el maravilloso título voy a empezar a manejar una Newsletter especial para el blog porque soy así de masoca.

De momento, ya tengo tres personas interesadas en ella y solo haría falta que se apuntasen dos más para que este proyecto se llevase a cabo. ¿Y qué debo hacer para apuntarme? ¡Simplemente rellenar el formulario que dejo por aquí!



"Pero, Lleuad, ¿qué tiene tu newsletter?" ¡Gracias por preguntar, querido ciudadano anónimo! Ahora mismo os lo comento.

Contenido:
  • Spam de las entradas que haya subido durante la semana, por si os la habéis perdido.
  • Datos absurdos que me hayan resultado interesantes.
  • Os contaré mi vida, LO SIENTO.
  • Relatos inéditos para aquellas personas que se apunten.
  • Recomendaciones de libros y entradas.
  • Cualquier cosilla que se me ocurra o comentéis.
"¿Y cuándo nos lo pasarás?" Gracias de nuevo por preguntar, querido ciudadano anónimo. Os pasaré un correo cada semana, sábados o domingo, depende de cómo vaya yo de tiempo y cómo esté mi vida. Sin embargo, los relatos solo serán una vez al mes o una semana sí y otra no, depende de cuánta gente se una.


Esto es todo, queridos, ¡espero que apuntéis y os tenga en mi lista de correo!

Un cyberabrazo,







3 oct. 2016

Querida persona.

Tú, sí, tú, querida persona que está sentada, tumbada o de pie leyendo esta entrada: respira. Bien, ¿lo has hecho? Genial, vuelve a hacerlo, pierde unos segundos por cuidarte a ti, por unos segundos sé la única persona que importa en el universo. Deja tus estudios, deja tu trabajo, deja tus preocupaciones por un segundo y respira, llora, grita..., haz lo que sea que te ayude a descansar tu mente y tu corazón.

 Tú importas, sí, leelo bien: "Tú importas". Eres una persona importante y maravillosa que se merece todo lo mejor que el mundo y el universo puedan darle. "Pero no merezco la pena", me dirás, "no valgo para nada" te repetirás mil veces frente a tus apuntes, un espejo, un ordenador, tu cama, un baño, una cuchilla, una pared, un puño... frente a ti.

Sé lo que se siente, sé lo que sientes al mirarte al espejo cada día, al ver lo que eres, lo que crees ser. Pero escúchame, escucha cada sonido que te estoy diciendo ahora mismo: eres importante y vales la pena. Permítete estar bien, o permítete quejarte y llorar por unos segundos, permítete todo lo que haga falta para ser feliz, para estar de acuerdo contigo, para quererte.

Dedícate una tarde para hacerte regalos, nada demasiado grande o demasiado caro si no quieres, regálate una flor, un paseo al parque o escuchar aquel disco que tanto amas y hace tanto que no escuchas sin hacer nada más que eso: disfrutar; regálate bailar bajo el cielo estrellado o bajo el cielo de tu bombilla, regálate cantar y reír y disfrutar con la vida.

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Sí, sé que tienes tantísimo que hacer, sé que hay demasiado trabajo y muy poco tiempo, pero ¿sabes qué? No hay trabajo más importante a que te ames por cómo eres, por lo que sientes o por lo que haces. Ámate y ama a los demás, ama a la Naturaleza, ama al Viento, ama a quien quieras y quiérete a ti para poder amarte.

Repítete cada día un agradecimiento, un "eso te queda genial", un "hoy lo haré genial"; pero no se te olvide que todos tenemos derecho a sentirnos mal a veces, todos tenemos derecho a llorar, a agobiarnos... No está mal, no te sientas mal por ello, es humano e incluso a veces puede llegar a ser bueno. Sonríe o llora, según necesites; canta o baila, según te apetezca; quiérete o quiérete, que eso nunca cambie.

En resumen, no debes, por nada en el mundo olvidar esto:

Un cyberabrazo de alguien que os quiere y aprecia,