Olvido.

¡Buenas!

Sé que llevo más días de lo normal en aparecer, pero como ya dije en la última entrada, he estado MUY liado (principalmente por motivos familiares), pero por fin he podido ponerme al día con los comentarios y traeros una entrada.

La entrada de hoy va a ser la respuesta al reto que me hizo Kara, mi madrina, en el cual tenía que escribir algo que le diese importancia al olvido. Se suponía que debía ser solo un relato, pero yo soy más chulo y traigo un "poema" y un relato. ¡Espero que disfrutéis!

Olvidé cómo se sentía el olvido.
Olvidé el negro cuervo que todo quita
con garras de fuego, desesperación e ira.

Permití al tiempo 
hacerse con lo que era
y dejé mi momento
perderse en la tierra.

Sea como sea. en esta forma de piedra
no siento el frío ni el calor al abrazar
falsas formas de pulido mármol sin quebrar.

Olvidé cómo escocían las palabras de amor.
olvidé qué era sentir el dulce olvido
de tu gesto perdido en el placer de lo escrito,
en el placer de del corazón hecho de dolor.

Quizá con el tiempo
olvidé el olvido,
mientras con miedo
olvido lo dicho 
frente al mármol
de engaño y años.


Con pesadas lágrimas mi cuerpo cae en el pozo de gusanos y tierra. Miro a mi alrededor y solo veo lágrimas y ropas negras y abrazos de apoyo que no transmiten amor más allá de la compañía del dolor. Intentos de silencio cuando el último discurso lleno de halagos se escucha. Mi madre llora cada vez que se escucha mi nombre y no lo entiendo, me acerco a ella para cubrirla con un cálida abrazo que jamás sentirá.

Entonces me doy cuenta: me están enterrando.

Me quedo paralizado por unos segundos y después grito. Grito mi nombre y grito sus nombres en busca de auxilio. Grito y grito, pero ningún sonido llega a sus oído más allá de sus propios llantos. Grito y nadie me salva, justo como la última vez.

Me acerco corriendo, levitando o lo que sea que haga a mi mejor amigo y grito su nombre otra vez, tampoco me oye. Intento abrazarle, zarandearle e incluso golpearle, pero solo noto el vacío. La nada. Simplemente tocarle, sentir su piel en un abrazo por última vez. Grito nuestras iniciales, esa marca nuestra y de nadie más, un simple “qp” que nadie más entendería.

 Miro sus ojos. Están vacíos.

He visto como lloraba mil veces, por mil cosas distintas e incluso en una simple actuación. He visto cómo provocaba si llanto tantísimas veces… y ahora sus ojos están secos. Sus ojos observan sin mirar y buscan una razón por la que vivir, por la que ser fuerte.

Me quedo paralizado de nuevo, centrado en su mirada como si quisiese encontrar un brillo que me indicase que no todo se había acabado, que sería fuerte y podría sobrellevarlo. Nada. Observo entonces mi alrededor: personas destrozadas que gritan el nombre de un joven que ha decidido abrazar a la muerte antes de tiempo.

Una lágrima se desprende por mi mejilla y me llevo las manos a la boca intentando contener un grito naciente que no quiere ser controlado. Noto la ilusión de una presión dolorosa en el pecho que quema y duele en sueños, pero el dolor es para los vivos.

Cierro los ojos y deseo que sean liberados de ese dolor.


Decir que os reto a todos a escribir algo que empiece diciendo "Aquella noche cerré los ojos quizá por última vez", ¡venga, animáos!

¡Espero que os haya gustado! Un cyberabrazo,




Comentarios

  1. Dios *-* Ambos son geniales, pero es que el poema me ha encantado, creo que también porque soy incapaz de escribir poesía, así que me parece admirable.
    Intentaré animarme con el relato :)
    Un beso
    th3readersdiary

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