[Relato] Querido espejo.

¡Hola!
Tras leer el relato sabréis por qué esta imagen.
Hoy os traigo un relato que se me ha ocurrido al ver la imagen del final por mi TL de twitter. Y, sumado a que estaba escuchando "Reflejo", un pequeño relato ha nacido. ¡Espero que os guste!



Querido espejo, hoy como cada mañana he decidido mirarme en ti, he decidido que me causes los mismos problemas de cada día. Me he mirado y he visto algo que no me gustaba, he visto a la misma muerte que tantas veces había decidido mirarme, he visto a la noche, pero he luchado contra ella, he luchado porque no me viera.

Luego, he recorrido las vacías calles en busca de ese extraño sentimiento de aceptación que he buscado en tu pulida forma, pero en el vacío solo se puede encontrar la Nada, la pseudoidea de la no-existencia que me ha absorbido mientras dormía sin soñar, mientras el sueño era descanso y no ilusión. O quizá la ilusión era el mismo despertar.

He seguido mi absurda rutina: estudiante en algún centro que no merece ni ser recordado, igual que todos, igual de malo; he tenido las mismas desilusiones al ver que todo esfuerzo era en vano y que todo trabajo era simplemente olvidado; he recorrido los inexistentes bosques que tanta asfixia me produjeron tiempo atrás; me he preguntado si estaba vivo, si merecía la pena mi vida o si simplemente era una monstruosa creación de un dios aburrido, de un universo vacío o de una evolución imaginativa; y, finalmente, he vuelto a ti, mi querido espejo.

He vuelto junto a unas palabras que no quería recordar, pues creía perdidas en ese vacío inconexo de verbos y sintagmas, pero siempre vuelven, siempre ocupan mi mente.

—Buenas noches —Han empezado a sonar las palabras que tantas veces he escuchado a esa misma hora—. Hoy te ves cansado —Han dicho con una falsa sonrisa frente a mis ojos, como si por algún motivo se preocupasen por mí, pero solo son mentiras hechas por mí—. ¿Has visto tu cuerpo? ¿Cómo no te puede dar vergüenza mostrar algo así al mundo? Sabes que dentro de ti hay algo más, sabes que no eres el perfecto hijo ni serás nunca más igual que naciste.

Me he tapado los oídos porque no había nada en aquellas palabras que pudiese ser de mi gusto, has intentado dañarme como siempre, pero como siempre he vuelto hasta tus brazos porque solo quería mirarme, solo quería ver algo distinto, algo bueno.

—¿Por qué te haces esto? Venga, vamos… Mírame, no va a ser tan malo. Va a ser peor —Entonces te has reído como si la vida te fuese en ello, te has reído de mí y de todo lo que soy, por todo lo que he luchado—. Eres un monstruo.

—¡¡Calla!! —He gritado con toda la fuerza que mis pulmones me permiten y te he golpeado con toda la que me ofrecen mis brazos. Te he golpeado hasta haber notado líquido recorrer mis brazos. Una, dos, tres, cuatro, cinco y más veces de las que he perdido la cuenta.

La sangre ha seguido brotando de mis puños, mis brazos e incluso algunas zonas de mi rostro lloran el líquido carmesí. Sonrío por fin, AHORA sonrío por fin. ¡Libre! Soy libre, adiós mi querido espejo, adiós querida voz, adiós a todo, ¡Soy libre!

Pero la voz del espejo vuelve, pero no puede ¡Es mentira! El espejo ha muerto, está muerto. Era libre, yo era libre… Quizá, mi querido espejo sea yo.



¡Eso es todo! ¡Un cyberabrazo!
PD: ¿Alguna vez habéis intentado escribir un texto usando solo lo que se ve en una imagen?

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